martes, 31 de marzo de 2015

Entrevista a Gustavo Chazarreta: “Uno nunca sabe dónde puede llegar la canción”

El músico nacido en Córdoba con raíces santiagueñas presenta su cuarto disco como solista, “Para Pelearle al Silencio”. Lo presenta en Córdoba el próximo 24 de abril, en Cocina de Culturas. En esta entrevista repasa su nueva producción, y habla sobre su posición en la actualidad como artista independiente


Muchas veces, las raíces signan los caminos. Gustavo Chazarreta es hijo de la raíz folklórica de su padre, santiagueño que llevó y le heredó el apellido ilustre, y de su madre, cuya vertiente histórica tiene entre sus filas a un maestro llamado Ildo Patiarca.

Así, Gustavo, nacido en Córdoba, cantor trashumante, (porque es cantor quien pone en su voz las cosas de los pueblos), compositor, productor, artista independiente, llega a la música desde muy chico con su destino de caminar el folklore.

Su carrera es tan prolífica que si bien se puede resumir en cuatro discos (Tierra de Soles, Refugios del alma, Esperanzando y el recientemente editado Para Pelearle al Silencio), va mucho más allá de su trabajo solista, desde la formación Los Chazarreta que integraba junto a su hermano Oscar y su primo Martín Morini, -con dos discos a cuestas-, hasta su trayecto en solitario y el despegue como compositor de una nueva generación de creadores del folklore a los que hay que prestar oído y atención.

La carrera de Chazarreta es un ida y vuelta con sus referentes, y sus contemporáneos, desde Peteco Carabajal, Duo Coplanacu, Raly Barrionuevo, Elvira Ceballos, Los Tekis, hasta el Chango Spasiuk. En su último trabajo comparte voces y canciones con Horacio Banegas, Jorge Rojas, Fran Lanfre, el dúo formado por Manuel Orellana y Rodolfo Lucca y Vicky Bianchi, su madre, acaso otra referencia en su carrera y su vida.

Para Pelearle al Silencio es una frase fuerte y comprometida, como las canciones de Gustavo. En este trabajo le pone su firma a doce composiciones, de los 14 que completan la producción independiente, que el artista presentará el próximo viernes 24 de abril en Cocina de Culturas, el espacio cordobés del Barrio Bella Vista.
 
Desde La Plata, su lugar de residencia, entre actuaciones y ensayos previos Gustavo Chazareta dice

Para pelearle al silencio” tiene significados varios. En primer lugar es una sensación mía que en los últimos tiempos me ayudó a no tener silencios en donde no me siento cómodo. Las preocupaciones, los pensamientos negativos o pesimistas generan silencios incómodos a mi manera de sentir, de ahí es donde la mejor manera que encuentro para pelearle a esos silencios es por medio de la música, de esa forma todo se resume a una sensación de bienestar por lo menos en ese momento.

Por otro lado también es el título del aire de chacarera que grabamos con (el dúo) Orellana-Lucca y la letra habla un poco de los silencios culturales que estamos viviendo, por muchos motivos. Silencios que necesitan convertirse para poder volver a la Cultura que muchos quieren y no tienen.

La lista de temas del disco se reparte entre composiciones propias (“La voz de un pueblo”, “Con mi guitarra y mi libertad”, “Zamba sin dueña”, “El pan de los recuerdos”, “El paisaje de sus días”, “Para pelearle al silencio”, “Grito Herido”, “Hermano del río”, “En cada copla sentida” y  “Mujer de madera”; y  otras en conjunto con Marcelo Lange, “Soy viento norte”  e “Irico”. “Florcita viajera”, de Pancho Cárdenas y “Chacarera del bombisto” de los Hermanos Ríos y Carlos Carabajal, son dos clásicos que completan el repertorio.

GCh: -Las canciones tienen distintos momentos y épocas. Hay algunas como “La Voz de un Pueblo” y “Hermano del río” que ya tienen algún tiempo de escritas, desde el 2009 y 2011y otras como “Mujer de Madera” que fue escrita en 1997 aproximadamente y es una de las primeras canciones mías que me animé a incluir en el repertorio. En este disco hice una re-versión de la original. Hay otras en cambio más nuevitas que han ido surgiendo en el proceso de armado del disco hasta llegar a quedar definitivas.

¿Qué cosas inspiran tus canciones?

GCh: -La inspiración viene de vivencias propias, pensamientos, sensaciones. Este disco tiene mucho de naturaleza, por caso el loncomeo “Grito Herido”, que habla a las claras de la manera en que estamos atacando todo lo natural y las consecuencias que eso trae a futuro. “El pan de los recuerdos” también habla sobre la sensación de ver el río de distintas maneras y compartir con él algunas etapas de nuestra infancia y posteriormente nuestra adultez. Y hay otras como “La Voz de un pueblo” que es un homenaje a todas las voces que hacen algo por nuestra cultura, desde lo más chico a lo más grande, todo es importante si suma. Y desde nuestro lugar de lucha me animo a decir: “no han de matar nuestro canto voces que vienen de afuera, la seguiremos peleando con Zambas y Chacareras

En el disco hay invitados, siempre te rodeás de referentes y contemporáneos en tus trabajos, lo que habla de tu apertura y solidaridad. Tu madre ha tenido participación en este trabajo...

GCh: -Siempre tuve la posibilidad de grabar con artistas que admiro y respeto, ellos se han hecho eco de eso y no han tenido reparos en poder compartir en cada trabajo que realice, por eso soy muy agradecido siempre. En esta oportunidad compartí mis canciones con Jorge Rojas, Horacio Banegas, Fran Lanfre, el dúo Orellana-Lucca y la emoción más grande fue poder cantar junto a Vicky Bianchi, mi madre querida. Ella me regaló su hermosa voz en “Florcita viajera”, una canción que desde mi infancia la aprendí escuchando cantar a mi madre. Todos han aportado su enorme talento artístico y le han dado su impronta a cada canción, pero lo más importante para mi es que con todos me une un gran afecto a nivel humano, son excelentes personas y para mí eso es lo más importante.

Para Pelearle al Silencio es tu cuarto trabajo como solista. En tu carrera independiente y prolífica has tenido varios puntos altos, encuentros, y demás, sin embargo te movés dentro de un circuito aun independiente. Es una forma de encarar tu carrera. ¿Cómo se logra esa dicotomía?

GCh: -Como bien decís, he tenido momentos de gran satisfacción y he cantado en muchas ocasiones en lugares impensados para mí por lo menos en los comienzos de este camino. Después de grabar ”Tierra de Soles” en el 2005 fui invitado por el gran Juan Alberto Badía a su programa Badía en Concierto. En 2006 como soporte del show de Mercedes Sosa en la Avenida Irigoyen en Córdoba, ante 36000 personas. Fui elegido por la Secretaría de Cultura de Córdoba para representar a la ciudad en Guadalajara, México y muchísimas cosas más, además de compartir siempre con artistas que son referentes para mí. Pero esas luces no siempre significan un salto en tu carrera inmediato. No hay que creerse nada y seguir trabajando para lograr lo que uno pretende personal y artísticamente. Me gusta moverme en todos los ambientes y eso hace que nunca pierda el eje y el horizonte que he trazado. Lo de seguir siendo un artista independiente tiene varios motivos, algunos elegidos y otros por suerte, destino o vaya a saber qué cuestión. Hay artistas que de un día para el otro pegan un salto enorme y eso les da exposición inmediata. Quizás en mi caso como el de muchos que conozco y admiro hemos elegido el camino más largo y difícil, más aún apostando a un cancionero de temas propios. Voy dando pasos cortos pero seguros. La satisfacción a la larga es mucho más linda y duradera.

¿Es difícil componer desde el folklore y sobre el folklore y sonar simple y puro hoy que  hay tanto ruido y fusión dando vueltas?

GCh: -Ese es un tema complejo por momentos ya que siempre está en la discusión si hoy en día se hace folklore o no. En mi caso pienso que siempre he tratado de mantener una coherencia artística y me muevo a partir de eso. Canto lo que aprendí de mis mayores y eso transforma de alguna manera las vivencias actuales para poder convertirlas en canción. Pero también soy abierto a muchos géneros musicales, no quiere decir que los aplique directamente en mi repertorio pero respeto a quienes lo hacen. No soy un folklorista ortodoxo ni mucho menos, me gusta cambiar la sonoridad en mis discos y disfruto mucho de la búsqueda, algunas veces más poderosa desde lo sonoro y otras veces más acústica, que también la disfruto. Con respecto a las fusiones.  también las hice pero desde otro punto de vista, me gusta cuando el eje principal sigue siendo la base de lo que uno defiende y no esas fusiones que no entendés que son, una cosa es fusionar y otra es hacer una mezcla inentendible de estilos.

¿Qué opinión te merece la actualidad de la música popular, siendo compositor, sobre todo?

GCh: -Creo que no pasa por un buen momento y aquí doy mi explicación. Una cosa es lo que existe y otra muy distinta es lo que se conoce a nivel masivo. Por distintos motivos hay artistas que no tienen el espacio que se merecen, al menos para ser conocidos masivamente y eso hace que al ojo de mucha gente la actualidad musical siempre sea la misma desde el boom del mal llamado “folklore joven”.

Me gustaría que haya más festivales independientes y a la vez que la gente se acerque a ver que en esos festivales hay músicos tremendos con grandes propuestas para dar. Me gustaría más difusión de nuestra música. Siempre digo lo mismo, respeto toda la música, nacional y extranjera… pero primero me gusta darle prioridad a lo que se hace en el país donde vivo, para eso peleo codo a codo con todos los artistas colegas que piensan que se puede lograr. Me gustaría que mucho público pueda acceder a esas propuestas, sin quejarse del valor de una mínima entrada y sabiendo que va a ver y escuchar algo que les va a llenar el alma. No quiero más frases como “siempre es lo mismo” o “tenemos lo mismo porque no hay nada nuevo para mostrar”... hay que investigar y dar espacios para ver qué tenemos para llenar muchos festivales. Por último tiene que haber una regulación para que los espacios que hay puedan seguir existiendo y que se generen otros nuevos, cada vez quedan menos lugares donde poder presentar una propuesta como corresponde.

¿Qué camino tomará este disco, además de la actuación en Cocina de Culturas ?

GCh: -Tomará el camino donde la gente quiera escucharlo, la idea es llegar a todos los rincones, cuestión complicada para el artista independiente pero uno nunca sabe dónde puede llegar la canción, las sorpresas son infinitas. Por el momento tenemos programadas fechas en Cordoba, el interior de la provincia. También en Capital Federal, La Plata, Rosario, Santa Fe, Santiago del Estero y alguna gira por el sur del país.

Para pelearle al silencio tiene como foto de portada una imagen que bien puede hablar de pasado y futuro. Es Gustavo junto a su pequeño hijo, guitarra, bombo y charango junto al músico, que con los brazos abiertos recibe al niño. Pasado y futuro. El presente es la música. www.boletinfolklore.com.ar

Sixto Palavecino: el violinero que le puso música al monte santiagueño

Hoy cumpliría cien años el artista que defendió hasta el último la lengua quichua. Tocó con León Gieco, Mercedes Sosa, Chico Buarque, Pablo Milanés entre otros. Fue recopilador y musa para grandes canciones del folklore


Cuando se muere la tarde pintando los algarrobos, crece en el aire el silencio y canta tu violín/ deja que pasen los años, que se olviden de tu canto, que siempre andará en el aire vivo, tu violín", le escribió hace años el músico Raúl Carnota, rescatando de la mejor forma lo fundamental de la presencia de Sixto Palavecino para la música popular argentina.

Cien años cumpliría hoy Sixto Doroteo Palavecino, violinisto sachero (como se definía para exacerbar su evidente linaje del monte santiagueño), compositor de inspirados gatos y chacareras y persistente defensor de la lengua quichua, que le fue negada en su educación formal y luego irradió a través de la música.

Nació a campo abierto el 31 de marzo de 1915 en el paraje de Barracas, departamento de Villa Salavina donde, aún hoy, sus pobladores hablan quichua. Su figura musical, sin embargo, se proyectó lejos, en lo territorial y en lo generacional, ya que fue uno de los primeros en ensayar puentes entre la tradición folclórica con creadores de otras orillas.

La madre, que falleció cuando Sixto tenía 14 años, resistía la inclinación de su hijo por el violín, que tenía cultores en cada rancho de Salavina. Lo prefería concentrado en las tareas rurales donde a Sixto le tocaba en suerte el cuidado de las majadas, el refugio del ganado durante el pastoreo. "Era una criatura de 9 años cuando hice mi primer violincito yo mismo, y lo tocaba a escondidas, porque mi madre no quería ella pensaba que cuando grande iba a ser un calavera, un trasnochador", contó en una ocasión el violinero.

De niño formó el conjunto folklórico Corazón de madera, que alcanzó notable trascendencia en Santiago del Estero. El oficio de peluquero le permitió ganarse la vida mientras desarrollaba su música sin afán profesional.

Realizó composiciones bilingües y se encargó de traducir canciones, poemas, libros y hasta las estrofas del Himno Nacional del español al quichua. Su método compositor presentaba en las letras una mixtura de "castilla y quichua", "overitos" como él los llama, para facilitar al público la interpretación y acostumbrar los oídos a una lengua desterrada.

En 1969 apareció en la antigua emisora Radio del Norte de Santiago del Estero y reclamó una audición quichua para la difusión del idioma y cultura quichua. El espacio Alero quechua santiagueño se prolongó por más de tres décadas. "Yo vivo en quichua, respiro en quichua", repetía. Esa persistente defensa se expresó en otro proyecto: la traducción del Martín Fierro al quichua, que le llevó ocho años de trabajo y cuya primera edición publicó en 1990 (Marcos Veloso Ediciones).
No quedó conforme y en 2007 logró concretar una segunda edición del libro de José Hernández, esta vez bilingüe, con la incorporación de una nueva signografía y respetando fielmente la rima y la métrica de los 7210 versos originales.

La vocación musical le permitió a Palavecino vincularse con otros artistas locales e internacionales, como León Gieco, Mercedes Sosa, toda la familia Carabajal, Chico Buarque, Pablo Milanés, Milton Nascimento y Pete Seeger, entre muchos más. De esos cruces sobresale su encuentro con Gieco, con quien ofreció conciertos que atizaron los circuitos conservadores y dejaron registro en los tres volumenes del célebre disco De Ushuaia a La Quiaca (1985). "Un Bob Dylan del norte", provocaba Gieco.

A las críticas de cierta cepa tradicionalista Palavecino respondió con una chacarera: "Anda diciendo la gente / que Sixto ya no es sachero / se junta con los de afuera / ahora se ha vuelto rockero".
Es autor de más de 300 composiciones, aunque recién comenzó a registrarlas en 1966, cuando tenía 45 años y grabó los primeros discos con el conjunto Sixto Palavecino y sus hijos: Cuando mecha el sol, Pa'que bailen y Carbonerito santiagueño, para el sello RCA Victor.

"Nunca he vivido de la música. Yo he hecho más cultura que contrato. En los últimos años empezaron a tenerme en cuenta por la musiquita sachera, que sachero quiere decir del monte, montaraz. Pero vivir de la música no he vivido", reveló alguna vez. Falleció el viernes 24 de abril de 2009, en la capital de Santiago del Estero, a los 94 años, víctima de una neumonía. «
Télam

martes, 17 de marzo de 2015

Buenos Aires: El 10 de abril, en ciudad cultural konex, Néstor Garnica presentará su nuevo disco


Néstor Garnica presentará su disco, Lunita del violinero, el próximo 10 de abril en Ciudad Cultural Konex, en Buenos Aires. En Lunita del violinero reúne obras propias, de Adolfo Marino "Bebe" Ponti, Horacio Banegas, Juan Carlos Carabajal, "Chingolo" Suarez, entre otros.

Tenía 10 años cuando iba al Alero quichua de don Sixto Palavecino a tocar chacareras y canciones de Horacio Guarany.

Desde la organización informaron que previo a su presentación, estará otro músico tan bandeño como Garnica, el folclorista Marcelo Toledo.

Garnica, en Lunita del violinero, revalida sus conocimientos y le da cabida a creaciones de reconocidos compatriotas suyos, además de los toques sinfónicos que le agrega.

Tributo a Sixto

Antes de subirse al escenario de Ciudad Cultural Konex, en Capital Federal, Néstor Garnica participará del homenaje que le realizarán a don Sixto Palavecino en la ciudad de Rosario.

Sixto, al igual que el misionero Francisco Solano y el mismo Néstor Garnica supieron cómo sacarle al violín la alegría del pueblo y transformar así los encuentros en una verdadera "fiesta del violinero". elliberal.com.ar

Claudio Acosta presenta “Plebiscito”



Este Viernes a partir de las 22:30 en Sala teatral  "LA CASA" , San Lorenzo 2723 casi Suarez, Claudio Acosta estará presentando su repertorio mas un adelanto de lo que sera "Plebiscito", su próximo material discográfico.

Charo Bogarin presenta su nuevo espectáculo solista


La cantante y compositora, del grupo Tonolec, se presentará en su versión de solista. La artista norteña que sabe hipnotizar con su canto nos propone un repertorio de raíz folclórica con ritmos latinoamericanos desde composiciones de Chabuca Granda, Luzmila Carpio, Violeta Parra, Inti Illimani, una recopilación de Leda Valladares y Simón Díaz, que serán mostrados en una versión mínima y despojada.

"La propuesta es atravesar Latinoamérica con mi canto", refirió Charo quien homenajeará con su voz, en esta nueva incursión solista, a los grandes autores que han dejado huella en su formación artística”.

La mujer, el amor y la música, en esos tres conceptos se funda el espectáculo que brindará en Boris Club, Charo (voz, charango, la guitarra, el cuatro venezolano y el bombo leguero) acompañada por el músico Juan Sardi (ronroco y percusión) y Rafael Climente (contrabajo). Esta vez, la mujer de rasgos aindiados se encargó de seleccionar canciones latinoamericanas, que fueron compuestas por otras mujeres y varones que han sabido inspirarse en el amor y darle tributo con la canción.

martes, 10 de marzo de 2015

Inauguración de la muestra "Reflejos" de Julio Paz


Inauguración de la muestra "Reflejos" de Julio Paz, Sábado 14 de marzo, 19:30 hs en Casa Museo Lino E. Spilimbergo - Av. Spilimbergo s/n - Unquillo

Cierre: domingo 3 de mayo de 2015

Ustedes van a ver los trazos, los colores y las formas de alguien que desde la infancia y por siempre se dejó conmover por la naturaleza.

La naturaleza salvaje y todo lo que de salvaje tenga la naturaleza humana.
Movido por una profunda complicidad con todo lo que lo rodea, nos entrega estos, sus reflejos.
Ustedes van a ver la mirada de alguien que aún hoy mantiene casi intacto su asombro infantil.

Roberto Cantos, Unquillo, marzo de 2015

jueves, 26 de febrero de 2015

Los Manseros Santiagueños, en su mejor momento


Los Manseros Santiagueños llevan 53 años sobre el escenario. Y la popularidad crece con el paso de los días. El trabajo no se frena. Los espera Ojo de Agua, y vienen de cumplir una apretada grilla de presentaciones. Se podría decir que este conjunto que nació con Onofre Paz y Leocadio Torres, está en su mejor momento. Estamos pasando un muy buen momento. Parece que los festivales grandes como el de Cosquín y el de Jesús María recién están tomando conciencia de lo que significan Los Manseros. Antes cuando estaba Julio Marbiz nos presentaba como el conjuntito folclórico, así nomás, como sin darnos mucha importancia. Nosotros íbamos preparados para cantar media hora, y al final hacíamos dos o tres temas, y abajo. Igual que Falú, aunque hago mal en hablar de los muertos, pero nos saludaba diciéndonos ?qué tal, cómo anda changuito?, como haciéndonos a menos. Pero los changuitos se han hecho hombrecitos...?, dijo Onofre Paz, con el orgullo de mirar el camino recorrido, ese que los llevó a convertirse en uno de los conjuntos folclóricos más aplaudidos por el público, y respetado por sus colegas. "A la larga ha triunfado la raíz folclórica. El folclore que hacemos es con buenas letras y buena música. Y eso le gusta a la juventud y a la gente de la tercera edad, porque tenemos un público amplio que nos sigue", aclaró. Y hace el listado de todos los escenarios por los que anduvieron en lo que va del año. "Venimos de Tafí del Valle, del Festival del Queso; estuvimos en el del Cabrito, en Catamarca; en el de la Chaya, a La Rioja; en Córdoba, Loreto... Ahora estaremos en La Dolfina, después en Ojo de Agua, y seguimos".

Onofre Paz no oculta la felicidad de este tiempo de cosecha. El sueño de Los Manseros nació cuando tenía 16 años. Me había presentado en un concurso folclórico organizado por una revista en Radio Belgrano y resulté ganador en la provincia. Elegían a un cantante de folclore y a otro de tango. Luego tenía que ir a competir a Buenos Aires, y Leocadio Torres (el otro fundador del conjunto) me había dicho: Negro, si ganas, te acompaño a Buenos Aires, porque yo no había ido nunca y él sí. Y así fue. No se me despegó más. Y cuando perdí la instancia final, me propuso que creáramos Los Manseros. Anduvimos más de 30 años juntos hasta que por razones de salud dejó el conjunto y quedé como único dueño", contó. El recuerdo de esos primeros pasos con la guitarra en mano lo hacen caer en cuenta de las inevitables huellas que deja el paso del tiempo. "Leocadio se fue también de Los Manseros porque ya estaba un poco mayor. Los años no perdonan a nadie. Cuando empecé no me quedaba afónico nunca. Cantaba día y noche. Ahora me tengo que cuidar de las cosas heladas. El helado no pruebo nunca, vino no tomo. Trato de cuidar la garganta que es mi herramienta de trabajo", explicó.

Los Manseros le han permitido disfrutar de la estabilidad económica? En los últimos años sí, porque antes éramos conocidos, pero no había diferencia. En esta última época me pude comprar la casa, otro departamento, cambiar el auto, tener un cero kilómetro. Todo esto después de más de 40 años. Se lo agradezco a Dios, porque a la larga se dio. Ahora tenemos el gusto de decir cuánto queremos cobrar. Pero dicen que no somos careros, por eso quizás tenemos mucho trabajo. Los años no sólo le han acercado un buen pasar, sino la fidelidad del público... A veces, me quedo pensando en lo que pasó, en el éxito o en el no tan éxito. En el recibimiento del público, en el cariño que nos brinda... Ahora, mientras uno se está secando la transpiración cuando termina la actuación, viene la gente pidiendo la foto. Desde el escenario yo veo como tucu tucus las luces de los flashes. Es algo muy lindo. ¿Qué consejo le daría a las nuevas generaciones? En primer lugar hay que crear un estilo. Si es solista, dúo o un conjunto. Los instrumentos son secundarios, porque nosotros podemos poner una orquesta, pero el canto es el que marca el estilo. Y no hay que desanimarse. Hay que salir de Santiago, porque si vos estás aquí nomás te van a conocer los de tu provincia, pero no en el resto del país. Es cierto eso de que Dios está en todos lados, pero tiene la oficina en Buenos Aires. Hay que perseverar, no hay que quedarse, porque a la larga esto da sus frutos. Ahí tiene el caso de Abel Pintos, con quien vamos a compartir escenario. Ese chico no imita a nadie.

Creó un estilo personal, y es difícil triunfar con algo particular. Sin embargo, él llegó. Yo me alegro mucho porque es argentino, y buena persona. De los artistas nuevos a quién admira.  A Florencia Paz. Ella tiene mucho talento, no es porque sea mi hija. Pero yo trato de ayudarla en todo lo que puedo. A veces, nos toca actuar juntos, en el mismo lugar, y como ella va primero, a mí me gusta ir a escucharla. Dice que no quiere ir tras de Los Manseros, y yo le digo no sos la única, hay muchos que no quieren ir detrás nuestro.

Los Manseros Santiagueños no sólo tienen agenda con numerosas presentaciones por delante. También proyectos de un nuevo disco, que podrían llegar a grabar con Sony, según adelantó Onofre Paz. El origen internacional del sello discográfico lo invitó a recordar la única gira que tuvo el conjunto fuera de la Argentina. "Fuimos a Estados Unidos gracias a Argentino Ledesma. Él cantaba tango y nosotros folclore. Nuestra primera presentación fue en Washington, con mucho miedo, hasta que salió uno del público y nos gritó: Negro, canten la de Huaico Hondo. Eso nos hizo animar, agarrar confiancita. Hicimos varios escenarios, Philadelphia, Houston. Y de ahí he quedado con ganas de volver, pero le tengo miedo al avión".
Fuente: El Liberal